Fotogalería

domingo, 12 de septiembre de 2010

Demencia Senil

Ayer, mi madre, se volvió a morir otra vez para mi padre. Dentro de su desconcierto, de su maremagno cortocircuitado de memoria enferma, amaneció sentado en la cama, preguntando por ella. Era la primera vez que lo hacía desde que falleció hace tres años.
-Hola hijo, ¿tú no sabes dónde ha ido tu madre?. Estábamos aquí los dos, esperando que vinieran a recogernos los del hotel, y ahora no sé dónde se ha ido. Yo es que no entiendo dónde se puede haber metido esta mujer… ¿Tú acabas de llegar?
-Sí, papá, acabo de llegar, le respondí, aún con el pijama puesto ¿Dónde os vais mamá y tú?
-Pues… ¿Tú ya has hablado con ella?... Es que estamos aquí esperando a que vengan a recogernos los…
-Sí, ya sé, le interrumpí, los del hotel, no te preocupes, ahora llegarán y mamá viene ahora también, me ha dicho que vayas desayunando.
Supuse que entre que lo levantaba y se tomaba las pastillas con el café, se le olvidaría el asunto, pero no se le olvidó y siguió preguntando por mi madre hasta el medio día, cada vez más alarmado. Para cuando acabó de comer, su agitación ya era casi angustia.
-¿Es que le ha pasado algo? ¿Le ha pasado algo malo y no me lo quieres decir?
Al final opté por refrescarle la memoria de la manera más suave posible.
-Pero papá, ¿es que no te acuerdas ya de lo mala que estaba mamá? ¿No te acuerdas que estuvo así muchos años,… con aquella cosa que se llamaba policitemia?
Mi padre me miraba con los ojos de un niño desamparado y sin mucha convicción negaba con la cabeza.
-Sí, hombre, ¿cómo no te vas a acordar?, insisto, fue hace tres años, al final la cosa desembocó en una leucemia y se nos fue en quince días,…el 7 de enero del dos mil siete, ahora estamos en el dos mil diez, papá. Eso ya pasó.
Después mi padre ya no dijo nada, me miró cómo si no me conociera y se dejó meter en la cama. Cuando se despertó de la siesta, siguió absorto en sus pensamientos, hasta que a media tarde me llamó y me dijo:
-Sabes, tú madre se ha muerto de leucemia.

1 comentario:

  1. Más alla de alguna licencia poética, como el "esta mañana" de la última frase, está contado con sencillez e intensidad. Conmueve además por su posible cercanía a cada uno de nosotros.

    ResponderEliminar