Fotogalería

jueves, 24 de febrero de 2011

El rebaño

A medida que voy acumulando experiencia humana, cada vez me gustan más las personas y cada vez me gusta menos la gente, esa cosa amorfa y saturada de normas ortopédicas que llamamos sociedad. Las personas, a partir de tres o cuatro individuos, se despersonalizan y se transforman en bulto insensible, en sentimiento deshumanizado y en moda marcial. Cada vez más, las personas se generalizan en la simplicidad de los conceptos políticamente correctos o incorrectos y pierden su capacidad empática, su juicio crítico y su responsabilidad moral, para diluirse en los clichés de rebaño con que los alecciona la pedagogía estatal. Por eso el rebaño piensa, siente y juzga al unísono, sin osar poner en tela de juicio el catecismo social. Cada vez hay más personas que se sienten a gusto y protegidas siendo rebaño y eso es altamente preocupante. La gente rara vez piensa por sí misma y de aquí a nada las personas, ni siquiera tendrán ganas de pensar.

No hay comentarios:

Publicar un comentario