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viernes, 20 de julio de 2012

Artritis Reumatoidea Infantil (Síndrome de Still) II

Lo siento por Still, por el Doctor Still, supongo. Ahora reconozco que llegué a odiarle, a odiar su nombre que no a él, que sólo le puso su apellido a una enfermedad ladina y amiga de jugar al escondite. No pasa nada, ahora gracias a él también sabemos en qué consiste la Artritis Reumatoide juvenil y cómo hay que lidiar con ella. Yo evidentemente no soy médico, pero les aseguro que en relación con el tema sé (he tenido que aprender desgraciadamente) tanto como el mejor de los especialistas del tema. La Artritis que padeció mi hijo fue de las insidiosas, de las de peor grado que se pueden esperar. Desde los tres años, día sí, día no,... febrículas, dolores, hinchazón de las articulaciones de manera simétrica, largas noches de cojines, de buscar la mejor postura, la mejor distracción, el túnel del que hablaba en mi anterior artículo y del que llegué a estar seguro, nunca saldría. Y por ese primer artículo, por la enorme cantidad de visitas que tiene (el que más de mi blog) vuelvo a escribir este segundo sobre el mismo tema, sólo para deciros a todos los que os encontráis en la misma situación en que yo me encontré, que no desesperéis, que es una enfermedad larga, pero vencible, que está llena de momentos negros, pero que todo consiste en ser más cabezota que ella. Salvo en casos excepcionalmente extraños en el que pueden surgir complicaciones (cardiacas, renales, hepáticas principalmente) el tratamiento habitual será a base de corticoides (que en sí mismos no curan, pero ofrecen una mejoría en hinchazones, dolores y movilidad), e inmunodepresores (no olvidemos que hablamos de una enfermedad autoinmune), amén de aspirina, antitérmicos, infiltraciones, etc.
En el caso de mi hijo ( y cada caso es igual pero distinto y cada niño reacciona y supera esta enfermedad a su manera) las aspirinas, es lo que al final junto con los inmunosupresores consiguió controlarle los brotes. El resto, cariño, paciencia, rehabilitación (lo mejor la natación), a los trece años como consecuencia del genuvalvo que padecía (Rodillas metidas hacia adentro y pies hacia afuera) se sometió a una intervención consistente en un clampaje de rodillas (se insertan dos simples grapas en las rodillas, controlando el crecimiento del cartílago, de tal manera que se fuerza a este a crecer sólo por el lado que se ha desarrollado menos, enderezando así la pierna. Aparte de eso, a los dieciséis años le hicieron una artroscopia en una de las rodillas para eliminarle unos picos de hueso que le molestaban a veces. Desde entonces (y ya tiene veintinueve años y mide 187cm) hace vida completamente normal. De vez en cuando se toma una aspirina, si se ha excedido durante el fin de semana y le molesta algún tobillo, o un hombro y por lo demás su Still forma parte del pasado. Así que ánimo a todos, fundamental la actitud positiva y aprovechar a muerte los ratos buenos en que se puedan mover bien. No echéis en saco roto lo del nadar y nunca os desmoronéis delante de él, que en todo momento él ( y vosotros) estéis convencidos a ultranza de que se sale de esta.
Toda mi solidaridad y todo mi cariño para vosotros.

1 comentario:

  1. Conozco a la Srta Still desde los 4 años (ahora tengo bastantes más ;), Sandiablo..¿qué puedo decir?, sólo aplaudir cada una de tus palabras y enviaros un abrazo infinito..

    Me quedo con el alma llena de palabras, eso sí, pero este rectangulito del blog me parece tan, tan estrecho..

    Lo dicho, un abrazo inmenso

    (Por cierto, soy Ló de "La chica que comía margaritas", este es mi otro blog)

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