Fotogalería

martes, 21 de agosto de 2012

Tiempo Ingenuo



La vida es una risa,

la vida es un drama.

Cada día toca lo que toca

y no vale quedarse en la cama.


Todo cambia, es verdad, nada permanece más que el tiempo de un suspiro, de unos años, de una vida, … lo que dura un pensamiento. Tiene gracia la importancia relativa de las cosas, y que lo que un día nos hace reír, o sufrir tanto, que lo que un día es nuestra vida y nuestro empeño, pasado un tiempo sea ya sólo un vago recuerdo. Es curioso como se mueren las cosas por el simple hecho de no tenerlas y como se mueren los afectos por el simple hecho de no poder expresarlos. Es curioso como puede llegar a morirse sin morirse la gente, por el mero hecho de no tratarla.

Tic tac, el tiempo mientras sigue abriendo abismos, inexorable, ajeno, casi ausente. El tiempo lerdo, el tiempo sordo, el tiempo autista que sólo puede contarte lo que ya ha ocurrido, lo que ya ha pasado, lo que ya te sabes. El tiempo ingenuo, que pretende acabar siendo consuelo de todo eso que ya olvidaste.



sábado, 11 de agosto de 2012

Monólogos del Loco (fragmento)




Click, bien, ahora al revés, no así no, de perfil, sube la frente un poco y apártate el pelo de los ojos, click, esta ha sido buena, venga más, ahora túmbate en el suelo, click, genial, no, no me escondas los ojos, dame los ojos, click, eso es, date la vuelta, no, mejor boca abajo, sube más el culo, enséñamelo If, click, maravillosa, más, ahora de pie, a ver...separa los pies, las rodillas juntas, mete las puntas un poco hacia adentro, click, perfecto, tontaelculo total, pero no, no te muevas, sigue así e inclínate hacia adelante, muy bien, apoya las manos en las rodillas, click, una pasada, ahora quiero la misma pero desde atrás, súbete esa media que se te está bajando, o si no, mejor déjala como está, así da más morbo, click, ¡mm!, divino, es una pena que no puedas verte, no sabes lo que te pierdes If, vamos al sillón, colócate de rodillas y apoya los codos en el respaldo, eso es, la cabeza entre las manos, mírame, deja que te caiga el pelo hacía adelante, click, de cine, ahora desde atrás, arquea la espalda, click, separa un poco las rodillas, un poco más, click, click, demasiado, no me escondas la cara If, mírame, así está mejor, paséate la lengua por los labios, click, eso es lo que quería, eres la mejor, ¿te cansas?, aún quedan ocho o nueve fotos, veamos, siénta­te, pasa una rodilla por el apoyabrazos, sí, así, recuéstate, venga ya sabes lo que quiero, click, más sugerente todavía, click, eso es, así me gusta, click, eres única, me gusta que poses para mí, click, aquí en casa quiero que estés siempre así, medias con costura, zapatos de tacón y... nada más, click, venga cielo, quítate el cojín de ahí, enséñame­lo como a mí me gusta, click, usa los dedos, los dedos If, click, click, click... Nadie más que yo, le hace a If fotos como estas.

sábado, 4 de agosto de 2012

Egolatría II (Sintomatología y tratamiento)




La egolatría, básicamente es una molestia enorme para los que tienen que aguantar a un ególatra en casa, en el trabajo, en su círculo, o simplemente por las inmediaciones. Los síntomas son un desmedido amor por sí mismos, por su importancia y su prioridad absolutas, también puede manifestarse un patológico afán de protagonismo, hasta el punto de vivir en una permanente campaña de auto propaganda y de no poder mantener más que una única y monotemática línea de conversación (ellos mismos y su fascinante mecanismo). Frecuentemente creerán saberlo todo y saber de todo, no podrán callarse ni debajo del agua, no sabrán mantenerse en un segundo plano y serán incapaces de ver a los demás más que como el mero decorado de su vida. Pase lo que pase, se haga lo que se haga, se cuente lo que se cuente, ellos lo asumirán como propio, e invariablemente argumentarán, que a ellos le pasó primero, que ellos lo dijeron primero, o que ellos lo hicieron primero, y además, mejor y más grande. En los casos más recalcitrantes podrán llegar a añadir que son los más altos, los más guapos y los más listos y no se empacharán opinando que todo el mundo admira, o envidia su persona. No resultará sin embargo difícil calcular que todo lo que dicen que han hecho, estudiado, experimentado, etc, no cabe en el tiempo de su vida y que por lo tanto se auto diagnostican sin ayuda de resonancias magnéticas, ni catéteres por el orto.
"Padezco de egomanía y estoy muy malito".
El pronóstico no es excesivamente optimista. A largo plazo suele ser el desprestigio y el hartazgo generalizado y como consecuencia de ello es frecuente que acaben teniendo más amigos que se rían de ellos, que con ellos. En cuanto al tratamiento, en sí, sólo existe uno y no siempre funciona. Continuos baños de humildad parecen paliar los efectos, al igual que la rehabilitación de la empatía. Tisanas y sueros intravenosos de "...pues hasta mi perro se lame el pijo, mejor que tú", a menudo ofrecen buenos resultados también, aunque en sí mismos ninguno de los dos cure. Recordatorios constantes de refuerzo sobre sus debilidades humanas, sobre sus limitaciones animales y su futilidad cósmico-temporal, sirven para ayudarles a familiarizarse con la idea de que son tan especiales como cualquiera que pueda sentarse en un wáter sin ayuda. Una visita sorpresa a un geriátrico, o al pabellón de terminales de cualquier hospital, puede resultar en algunos casos una buena terapia de choque, aunque en este sentido y llegados al caso, tampoco hay que descartar el tratamiento fulminante de ponerlos en su sitio con una buena oblea verbal, que las venden sin receta.

jueves, 2 de agosto de 2012

Coca-Cola,... ¿asustando a los niños?

Es un monstruo de hielo, está en casi todas las máquinas expendedóras de refrescos de Coca-Cola, en la publicidad que lleva en los laterales y te puedes encontrar con él en el sitio más inopinado. A este de la foto que pongo, lo retraté en el pasillo de un hospital -se conoce que debía de dolerle algo- apoyado contra la pared y esperando su turno como cualquier hijo de vecino. Meses atrás, pululando por el Google Earth, me encontré -y publiqué en este blog- que a la isla Guam, le había crecido un falo gigantesco subacuático y que la cosa sonaba a cachondeo por parte de los los diseñadores de la página que parecían haber querido tapar algunas zonas con cochino recochineo. Lo de la Coca-Cola de hoy es otro de los miles de ejemplos de mensaje visual encriptado que tenemos delante de las narices sin que caigamos en ellos. Este va de monstruos y de cabezas cortadas.
Veamos:

Primero la foto en cuestión, tal y como la saqué y sin Pothoshop. Cuando uno la observa detenidamente, no tarda en darse cuenta de que por el lado derecho de la lata (según la miramos) asoma una especie de súcubo, de demonio gorgón con pico de loro, que parece encaramarse en busca del abre fácil de la lata. Trás él, más a la derecha, dos oportunos remaches de la carcasa, parecen observárle desde la oscuridad. Es evidente que esa pretendida gota de frescor, parece lo que parece y que no puede ser una pareidolia casual -nadie me va a convencer de que a los publicistas de la Coca-Cola se les ha escapado algo así- Pero sigamos mirando más de cerca...


Ampliando la zona de manera un tanto sibilina -lo reconozco- ahora descubrimos que al monstruito, en combinación con las letras, le han crecido unos dedos uñosos, manos cangrejiles, brazos intuibles, hombros de sapo y berrugas por la espalda, y que en realidad todo él abraza el refresco con posesividad, como si ya lo tuviera largamente conquistado -"mi tesoro"- Por cierto que tampoco me había fijado nunca en que las dos Ces de las archiconocidas letras, acaban en sendas colas de diablo

Los ojillos remachados por su parte, no pierden detalle. No tienen nada que ver con el monstruo en sí, pero mola el encuadre.


Hasta aquí, la cosa puede tener algo de gracia y casualidad, aunque uno no acabe de captar el sentido subliminal del mensaje -si es que lo tiene-, por más vueltas que le de a la composición. ¿Eres un monstruo de la Coca-Cola por beber Coca-Cola? ¿La Coca-Cola es un monstruo del frescor? ¿Es un demonio de burbujas adictivas que te tienta y que se apodera de ti como de la lata? ¿Es la nueva campaña de la Coca-Cola para Halloweeeen?...

Por último y ya por rizar el rizo, tumbo la foto, o sea la lata, hacia la izquierda y entonces ocurre lo que se puede ver a continuación.

Bueno, no, esto es mi perra que se ha quedado así de flipada cuando le he enseñado la foto. La de abajo es la que quería poner. En ella se puede apreciar que el monstruo es ahora una simple cabeza cercenada al más puro estilo Monsieur Guillotine. El ojo izquierdo ha desaparecido de su órbita y el derecho aparece desorbitado de miedos y agonías. No me extraña, el borde rojo de la lata le corta justo por el sitio -yo para mí que le ha dado en toda la nuez de Adán- las berrugas de sapo son pelo desmelenado en plena caída, y esas gotas de burbujas rojas parecen discurrir hacia lo que a todas luces emula un charco sanguinolento, siempre bajo la atenta mirada de un remache complacido. La escena acongoja al más sediento. ¿Por qué rojo si la Coca-Cola siempre fue negra? ¿De verdad que todo esto es mero producto de la casualidad? , ¿que no es lo que parece? ¿Qué lectura hay que sacar de esta publicidad?


No sé, a lo mejor es que yo tengo demasiada imaginación, pero por si acaso creo que voy a empezar a beber gaseosa.